Sendero de dificultad media, con una distancia de 12 kilómetros.
Su recorrido comienza desde la Laguna Quillelhue (Lugar de Lágrimas en mapudungun), donde observarás el imponente Volcán Lanín, atravesarás bosques de Araucarias (Araucaria araucana), Lengas (Nothofagus pumilio) y Ñirres (Nothofagus antarctica). Luego de 45 minutos aproximadamente de caminata llegarás a la Laguna Escondida.
Optativo. Desde esta última podrás seguir en ruta durante 1 hora 30 minutos aproximadamente hasta la Laguna Plato. Este tramo solo este habilitado en verano cuando la nieve se ha ido y los árboles caídos sobre el sendero son despejados. Una vez que has llegado hasta la Laguna Plato, debes retornar por el mismo sendero de ida.
Desde la Laguna Escondida podrás seguir con destino a la Laguna Huinfiuca, para lo cual deberás caminar aproximadamente unos 40 minutos. Llegando a este cuerpo de agua conseguirás disfrutar de una amplia playa donde puedes recargar energías para continuar hasta la última de las lagunas, Laguna Verde. Un hermoso cuerpo de agua donde podrás disfrutar de vistas panorámicas y de paisajes relictos. Para llegar hasta esta última laguna caminarás por bosques y escoriales por aproximadamente 1 hora con 30 minutos.
Desde Laguna Verde deberás retornar por el mismo sendero de ida, lo que constituye en definitiva el Sendero Lagunas Andinas. Pero también, si quieres un trekking de 2 días puedes conectarlo con el Sendero Momolluco. Sin embargo, para hacer este último circuito es importante que des aviso a la guardería de Conaf respectivamente.
La vegetación circundante a las Lagunas Andinas favorece la vida de Pumas (Puma concolor); Chingues (Conepatus chinga); Zorro culpeo (Lycalopex culpeaus); Zorro chilla (Lycalopex greseus); Carpintero negro (Campephilus magellanicus); Carpinterito (Dryobates lignarius).
También podrás encontrarte con algunas especies exóticas invasoras, es decir, que no son nativas y propias del ecosistema, como el Jabalí (Sus scrofa) y el Ciervo rojo (Cervus elaphus). Estos animales fueron introducidos por el humano en Argentina y Chile y actualmente constituyen una amenaza para la conservación de la biodiversidad del Parque Nacional Villarrica.




