¿Cómo entendemos la Sustentabilidad?
Somos parte de un gran ecosistema que nos alberga: ¡Una Tierra viva!
Como comunidad se debe buscar el equilibrio que nos permita existir y desenvolvernos mientras aseguramos la vida para futuras generaciones. Por ello entendemos la sustentabilidad como un amplio conjunto de aspectos ambientales, sociales y económicos, que permiten la permanencia de nuestra existencia interactuando entres ellos.
La sustentabilidad en todo momento debe comprenderse como una trama compleja y entrelazada, donde los tres pilares señalados interactúan. Como la trama de raíces de los árboles, plantas y arbustos que se encuentran unidas bajo el suelo del bosque, donde no es posible separarlas.
(Imagen de Diagrama de Venn con los tres pilares)
Entonces, ¿Cómo podemos alcanzar la Sustentabilidad?
La sustentabilidad, más que alcanzarla, se construye. Por ello no debe ser concebida como una posibilidad viable solo para ciertos países. Al contrario, se debe poner en práctica en todos los niveles y en todos los lugares.
En esta búsqueda nace una idea que pretende recordar el pasado, vivir el presente y mirar al futuro, nos referimos a las Sociedades Sustentables.
Este concepto nace producto de la fragilidad de nuestros ecosistemas ante formas de vida y desarrollo que no toman en consideración al medio ambiente. Para ello, se busca cambiar diversas conductas que van desde lo individual hasta lo colectivo.
A continuación, te presentamos algunos principios que hacen posible la construcción de Sociedades Sustentables:
Antes de buscar la sustentabilidad, se debe cambiar la idea de ciudadanía remitida solo a un espacio delimitado por una idea político – administrativa. Por el contrario, lo que se busca es que todas y todos sean capaces de sentirse ciudadanos del mundo, entender que somos parte de un todo mucho más amplio que ciudades, países y continentes. Lo que le pueda ocurrir a una comunidad al otro lado del mundo también repercutirá en nuestro presente o en nuestro futuro, pues habitamos y compartimos el mismo gran territorio.
Una vez entendida esta noción de ciudadanía planetaria y el territorio compartido por todas y todos (la tierra viva), corresponde comprender que estamos unidos en esta responsabilidad de cuidar el planeta, no solo para nosotros, sino también para aquellas futuras generaciones. De esta idea de corresponsabilidad y trabajo conjunto, nace la fraternidad que debemos poner en práctica para, como comunidad global, lograr convivir de forma equilibrada con el planeta.
En la actual sociedad surgen continuamente necesidades que deben ser cubiertas para nuestro bienestar o buen vivir. Sin embargo, esto no es causal para destrozar el planeta y sus recursos, dejando sin medios a quienes lo habitarán en el futuro. Por lo anterior, se debe apoyar y privilegiar mercados locales, con trato justo, con procesos sustentables y que protejan la identidad local. Otra forma, es el reconocimiento y valoración de aquellos trabajos no remunerados o voluntariados desarrollados en la comunidad.
Todas estas ideas bajo la premisa de una compra responsable como consumidor, es decir, repensando la idea de adquisición sin motivo o sin consciencia.
Una de las características de nuestra presente sociedad es la gran concentración poblacional en las ciudades, dejando al campo y zonas rurales como los abastecedores de las urbes. Para evitar esta dependencia dañina para el campo, se debe hacer de las viviendas, barrios y ciudades, lugares capaces de generar sus propios insumos, como también, protagonistas activos en el cuidado de los servicios ecosistémicos que se desarrollan en su interior.
Uno de los problemas aparejados a un desarrollo fuertemente extractivistas es la generación de pobreza y desigualdad en ciertas comunidades. Para la construcción de sociedades sustentables es necesario erradicar esas consecuencias socioeconómicas desiguales a través de procesos democráticos y de políticas públicas universales.
No se podría avanzar hacia un futuro sustentable dejando a personas y comunidades atrás.
Los altos niveles de contaminación deben ser controlados y reducidos, pero también se debe avanzar en la recuperación y regeneración de espacios naturales. Las especies y procesos ecológicos que se desarrollan en las áreas verdes urbanas y áreas protegidas públicas o privadas, deben ser resguardadas ante cualquier acción que atente y dañe el equilibrio existente.
El uso y expansión de energías renovables no convencionales es un requerimiento para tener un ambiente menos contaminado y posible de mantener durante el tiempo. De esta forma, el uso de energía solar, eólica y geotérmica son algunas opciones viables que deben ser usadas en diferentes escalas y adaptadas a cada lugar de acuerdo a sus características.
Todos estos principios están orientados a la concreción de una alternativa que permite la vida en equilibrio con el medio ambiente.
Está en tus manos, por medio de tus acciones diarias, construir una Sociedad Sustentable.
